Sed de Mal (1958): radiografía moral en la frontera
Sed de Mal ( Touch of Evil , 1958), escrita y dirigida por Orson Welles, representa uno de los picos más altos del cine negro clásico y el testamento definitivo de su época dorada. Basada libremente en la novela Badge of Evil de Whit Masterson, la producción contó con la fotografía en blanco y negro de Russell Metty, cuyas luces y sombras esculpen la decadencia fronteriza de la historia. Un elemento técnico crucial y a menudo vanguardista para su época es la banda sonora original compuesta por Henry Mancini. Lejos de la música sinfónica convencional de Hollywood, Mancini impregna la película con una partitura que fusiona el jazz, el rock and roll incipiente y los sonidos de transistores callejeros. Esta música no solo acompaña la acción, sino que emana directamente de los burdeles y de las radios de los coches, convirtiéndose en un personaje invisible que ayuda a meterse en la sordidez del ambiente de frontera. La calidad técnica y expresiva de la filmación es, simplemente, magistra...