M (1931): hito del cine
M, el vampiro de Düsseldorf (M, 1931) constituye un hito fundamental en la transición del cine mudo al sonoro y una de las cumbres absolutas del expresionismo alemán tardío. Con una sobriedad estética y un rigor compositivo deslumbrantes, Fritz Lang construye una estructura narrativa revolucionaria basada en el montaje paralelo: la persecución del criminal se despliega simultáneamente desde la óptica de las fuerzas policiales y desde el inframundo del crimen organizado, dos estamentos opuestos que, paradójicamente, emplean métodos análogos para devolver el orden a una sociedad presa del pánico. Esta doble cacería no solo dinamiza el ritmo del filme, sino que compone un retrato sociológico incisivo sobre la paranoia colectiva y la fragilidad institucional de la República de Weimar. La atmósfera del largometraje es un prodigio de arquitectura visual y sonora. Lang hace un uso magistral del claroscuro, heredero de la tradición pictórica expresionista, proyectando sombras amenazantes y co...